Les abres la puerta, se presentan, incluso te enseñan algún carnét… Y entonces empiezan a dar rodeos con palabras para llegar a lo que de verdad quieren: que les enseñes la factura para poder cambiarte a otra tarifa.
Estos son los anzuelos más habituales de los comerciales de la luz y el gas. ¡No piques! Y, si de verdad quieres encontrar una tarifa donde puedas ahorrar, infórmate en las páginas web de cada compañía.

1. Somos de los tuyos
Dicen que vienen de parte de tu propia comercializadora o de tu distribuidora, pero casi nunca es así: lo normal es que sean de una empresa diferente o de una del mismo grupo que la tuya (p.ej: Iberdrola Generación).
Lo que quieren es que dejes el mercado regulado y te pases al mercado libre.

2. Una factura mejor
Te proponen un sencillo cambio: la factura te llegará cada mes (si es que te está llegando bimestralmente) o te llegará cada 2 meses y basada en consumos reales (si es que te está llegando cada mes).
Aunque te venden esta decisión como algo sin consecuencias, en realidad es probable que estés cambiando de compañía sin saberlo.

3. Patriotismo regional y peajes
Atacan a tu compañía por tener sede en otra comunidad autónoma: «Su dinero se lo llevan allí y podría quedarse aquí».
O dicen que pagas un plus por transportar la electricidad hasta tu casa. Falso: los peajes de acceso (incluyen transporte) son iguales en todo el país y para todas las compañías.

4. ¡Gran ganga!
Los descuentos de los que no paran de hablar nunca son sobre toda la factura, sino sobre algún concepto en concreto.
Parecen suculentos (¡50%!) pero acaban teniendo poco peso y casi siempre son temporales (6-12 meses).

5. Precio fijo garantizado
Rotundamente falso.
Siempre incluyen cláusulas que revisan automáticamente el precio.

6. Adiós penalizaciones
Te cuentan que estás pagando unas penalizaciones que ellos te pueden quitar.
Llaman penalizaciones a conceptos como «Costes Permanentes» que se te van a cobrar sí o sí (aunque no se desglosen en factura).

7. El Gobierno elimina tu tarifa
Cada vez que la tarifa regulada sufre algún cambio, mienten diciendo que ha desaparecido y que no tienes otro remedio que pasarte al mercado libre.

8. Precio, ¿qué precio?
Hablarán de todo menos del precio de lo que estás contratando (a menudo superior al del mercado regulado).

9. Te endilgan algunos extras
No te lo van a decir, pero contratar con ellos implica aceptar un servicio de mantenimiento del que puedes prescindir y que te costará dinero.

10. Las peligrosas revisiones del gas
En el gas, te lían con las revisiones para salir ganando.
La distribuidora hace la inspección de la instalación (cada 5 años), pero la revisión anual de la caldera puedes hacerla con quien quieras.
Si no te enteras, ellos ganan
No aceptes ofertas sin tener antes el contrato: ¡revísalo bien!
No permitas que un desconocido examine tus facturas: así hacen las contrataciones indebidas.
Infórmate siempre antes de contratar algo y recuerda que nuestra calculadora de tarifas eléctricas puede ayudarte a encontrar la oferta que más te conviene.

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